Mis andanzas con la burocracia alemana
Normalizar el paro en Alemania es equivalente a un largo proceso de ir y venir a oficinas y rellenar formularios y tratar de entenderse en alemán cn funcionari@s a veces amables y a veces no tanto. Esta ha sido mi experiencia, para quien le pueda ayudar.
Recibo mi carta de despido a mediados de junio y sé que tengo que ir en los tres días siguientes al Arbeitsamt u Oficina de Empleo. Normalmente esto es un mes antes aunque en mi caso fueron dos meses antes. Voy a una ventanilla y te mandan a una sala. Allí me llaman, me piden unos datos, me dan unos papeles a rellenar y me dan una cita para dentro de una semana. Me la dan para finales de junio, todavía me queda más de un mes de trabajo..
En esta segunda visita voy con un pequeño formulario rellenado en el que he introducido datos básicos personales, datos sobre el trabajo y mi currículum. En la reunión básicamente lo que hacen es introducir los datos en el ordenador delante mío, datos que yo he escrito a mano en casa. Me van haciendo preguntas sobre campos que no han quedado claros o miran con qué campos de su base de datos coincide mi formación y conocimientos. A partir de esta reunión se inician dos procesos distintos e independientes. Por un lado mi búsqueda de nuevo empleo, que tengo que empezar en ese momento y por otro lado la solicitación de la prestación de desempleo o Arbeitlosengeld.
Búsqueda de empleo
En esta primera reunión me dan de nuevo más formularios a rellenar. Esta vez más difíciles (para alquien que no hable alemán) en los que relleno qué tipo de trabajo quiero buscar, mi disponibilidad, dónde, etc. Este formulario lo tengo que hacer llegar a su oficina o mandarlo por correo en menos de una semana. Como yo la tengo cerca del trabajo voy un tercer día a dejar los papelitos. Después tengo que esperar una carta en la que me cité$n a una nueva reunión.
Me llega la carta y vuelvo a ir a la oficina a mediados – finales de julio (todavía no he dejado de trabajar). Voy a la reunión a las 8 de la mañana (cuarta vez que voy a la Oficina de Empleo) y me hacen preguntas como, ¿qué has buscado hasta ahora? ¿cuántos CVs has mandado? ¿cuántos puedes mandar por mes? Yo digo algo como ocho y me dice: “Vale, ahora me tendrás que mandar cada mes una lista de los sitios a los que has mandado tu candidatura”. Después me enseña ofertas de la bolsa de trabajo y me enseña un par que están bien pero luego me doy cuenta que están en otras partes de Alemania. Y yo digo, ¿pero si no son en Berlín? ¡Y la funcionaria me señala que yo he puesto en el formulario que estoy dispuesto a buscar trabajo por todo el páis! Lo cambia y me avisa, ¡a los cuatro de no encontrar trabajo tendrás que buscar por todo Alemania! La entrevista dura sólo 30 minutos y me avisa que la próxima es en diciembre si no he encontrado trabajo todavía.
Petición de la prestación de desempleo
En la primera reunión me habían indicado otra lista de papeles y formularios a rellenar que tengo que llevar a otra reunión futura incierta en el tiempo. Son mi carta de despido, mi documento de empadronamiento, mi DNI, mi tarjeta de impuestos que debía pedir de vuelta a mi empresa, un papel que tenía que ir a buscar a otra oficina para el que estuve esperando casi dos horas y que luego en la entrevista lo mirarían menos de tres segundos, un formulario rellenado por mi y otro formulario rellenado por mi empresa.
A los pocos días tengo ya todo listo y llamo al número de teléfono para decirles que ya está todo preparado y que cuándo me dan la cita. Es principios de julio y todavía trabajo hasta finales del mes. Me preguntan por teléfono que compruebe una cosa en el formulario rellenado por mi empresa, una tabla en la que figura lo que he cobrado durante el último año. Me preguntan si figura julio y como todavía es principios de mes no lo han puesto. Total que tengo que esperar a finales de mes, volver a pedir a mi empresa que me hagan el papel con el mes de julio y volver a llamar. Vuelvo a llamar a finales de julio para que me den la cita. En esta ocasión entiendo mucho menos a la telefonista. Me dice ven mañana, aunque extrañamente no me da una hora. Voy al día siguiente a la ventanilla , y me dicen que suba a la sala de costumbre. Ya es mi quinta visita y cuando me llaman a una mesa digo que vengo a entregar los papeles. Me preguntan por mi cita y digo que he llamado ayer y que me dijeron que fuera al dia siguiente. Me dicen que necesito una cita y me la dan para la semana siguiente.
Voy a la semana siguiente, es mi primera semana de no trabajo y mi sexta y última visita por el momento a la oficina de empleo. En un principio todo está en orden, pero el funcionario ve una cosa. Mi carta de despido fue escrita el 1 de junio pero yo no fui a la oficina de empleo hasta el 16 de junio. La razón fue que yo estuve de vacaciones del 2 al 14 de junio en Passau, volví a la oficina el 15 y el 16 fui a notificarlo. El funcionario me dice que me tienen que penalizar unas cuantas semanas de prestación por ello y yo le explico lo que pasó. Me pide que lo demuestre y lo único que se me ocurre es mostrarle los billetes electrónicos de autobus que tengo en mi correo. Así que ni más ni menos me da su ordenador, entro en mi cuenta de correo, busco el correo de la compaía de autobuses, se lo muestro, lo imprime y me salvo de la penalización… ¡ufff!
Ya está todo en orden. Ahora sólo me queda despuntarme a finales de mes para decir que me voy fuera de Alemania. Cuando vueva el año que viene tendré que volver para decir que estoy de vuelta y que vuelvo a buscar trabajo. ¡Espero que el proceso no sea tan agónico!
