Ya llevo casi dos semanas en la ciudad y he paseado sus barrios, he salido a bailar a algún boliche (o discoteca), he ido al teatro, a un recital, he comido en buenos restaurantes, he probado el choripán, he conocido a porteños y he visto como son sus casas por dentro.

Esta semana me he cambiado de casa y he acabado en Pasco. Una casa en la calle Pasco cerca de Congreso con muy “buena onda” y una gente maravillosa que me han acogido increiblemente bien también. Además de ser una casa hermosa y bien cuidada, tiene una gran actividad de personas que van y vienen, amigos que se quedan a dormir y muchas inquietudes culturales. De algún modo me recuerda a la WG en Gaertener strasse aunque esta tiene muchos más tintes mediterráneos y latinos. Ahora viene el fin de semana de nuevo y la tranquilidad de los paseos da paso a los planes nocturnos, ¡a ver cómo se comporta la ciudad!

La Biblioteca Nacional de Buenos Aires

Y no podía faltar el famoso barrio de La Boca