Nuestro segundo día de excursión iba a ser intenso. Tempranito por la mañana subimos al jeep y nos lanzamos a explorar el sur de Lípez.

Poco después de dejar Alota nos adentramos en el Valle de Rocas.

Una extensión gigante de terreno cubierta por rocas con esta forma. El guía no nos explicó por qué ocurría esto. ¿Probablemente había sido el fondo de un lago o del mar? No lo sabré.

De allí nos dirigimos hacia las lagunas altiplanas. La primera era la Laguna Cañapa y por el camino pudimos ver un volcán activo a lo lejos.

Después tocaba la Laguna Hedionda, donde había habido explotación minera y vimos ya algunos flamencos.

La tercera fue la que más me impactó, aunque en las fotos no se ve tan espectacular. Es la Laguna Honda.

Antes de llegar a nuestro destino cruzamos el desierto Siloli y vimos el Árbol de Piedra.

Hasta llegar a la Laguna Colorada donde vimos miles de flamencos.

El paisaje resultaba espectacular. Desiertos con montañas nevadas, lagunas de colores y volcanes. Ya sólo faltaba la nave espacial para completar el paisaje de ciencia ficción.