2012.8

Adiós a mis compañeras de viaje

Las compré allá por el invierno del 2009, en mis primeros meses en Berlín. No es que sean zapatillas para el invierno pero bien que las lleve por la nieve y salia con ellas en condiciones verdaderamente frías. Se habían convertido en un elemento indispensable de mi armario y no había semana que no las leer más